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El cáncer canino

0101 Cáncer canino

Atravesar una situación de enfermedad siempre resulta complicado, sobre todo cuando se trata de alguien a quien queremos, nuestros peludos son parte de nuestra familia y como tal deseamos estar fuera de este escenario terrorífico donde se encuentran en riesgo, una de esas situaciones es que nuestra mascota sea diagnosticada con cáncer, la cual nos enfrenta a una serie de preguntas, muchas veces sin respuesta, con esta publicación buscamos informarte sobre algunos detalles de esta enfermedad para que sea más sencillo la toma de decisiones.

Este padecimiento inicia con la reproducción descontrolada de células, lo que desencadena una neoplastia o tumor que puede ser benigno o contener células cancerígenas, lamentablemente existen razas de perros que son más vulnerables a desarrollar este tipo de afecciones por su predisposición genética por lo que es necesario que haya revisiones periódicas y que se procure una buena calidad de vida para una detección temprana. Estas razas son el golden, labrador retriever, bulldog francés, pastor alemán y el dogo alemán.

Es importante que se identifique qué tipo de tumor es el que tiene nuestro peludo amigo, por ejemplo, los benignos se caracterizan por un crecimiento más lento que puede durar meses, afecta al tejido sin ser profundo y no produce metástasis, es decir, esa capacidad de poder reproducirse en una parte del cuerpo diferente a la inicial, esto es justamente lo que caracteriza a los tumores malignos, que son signos claros del cáncer.

Existen diferentes tipos de tumores de acuerdo al lugar del cuerpo en el que aparecen como los cutáneos, que se dividen en melanoma, carcinoma o mastocitoma; por otro lado, están los linfomas, de mama, de tejidos blandos, de glándulas apocrinas del saco anal, testiculares, osteosarcoma, etc. Hay algunos que son rápidamente detectables, pues son visibles, sin embargo, existen otros que solo ante un estudio especializado pueden ser encontrados. Los síntomas que acompañan estos tumores son la pérdida acelerada de peso, falta de apetito, fiebre, fatiga excesiva y apatía con actividades que antes solían ser del agrado de nuestro peludo.

Una vez que nuestro peludo ha sido diagnosticado con esta afección, el especialista determinará el tratamiento más adecuado, ya que este varía de acuerdo al tipo de cáncer, puede consistir en cirugía de extracción, radioterapia, fármacos o quimioterapia. La efectividad de cada uno depende del avance y el lugar donde se encuentre el tumor, hay casos en donde se puede aplicar un tratamiento paliativo para minimizar síntomas.

Como hemos explicado hay razas que son más vulnerables ante esta enfermedad, sin embargo, ninguna otra está exenta, es por ello que como recomendación debes llevar a tu mascota a revisión veterinaria al menos dos veces por año, sobre todo si tienen edad avanzada, ya que también es otro factor que aumenta la posibilidad de desarrollar cáncer, esto permite una detección oportuna que nos permita un tratamiento eficaz o en su caso poder ofrecerle a nuestro pequeño amigo una mejor calidad de vida. Nadie quisiera estar en esta circunstancia por eso la prevención es el mejor aliado.

Referencias:

https://www.lavanguardia.com/vivo/mascotas/20200131/473088325245/como-detectar-cancer-perro-gato.html

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