Un poco más sobre la radiología veterinaria

clínica, estética y radiología veterinaria

Aquellos veterinarios que suelen trabajar con animales de todos tamaños a veces requieren de métodos de ayuda para su diagnóstico, como el caso de la radiología veterinaria. Lesiones, algunos síntomas misteriosos o complejidades necesitan de imágenes radiológicas, como herramienta, para el veterinario. Hay ciertas ocasiones en los que es mejor recurrir a un radiólogo veterinario capacitado para tomar radiografías y descifrarlas.

 

También es muy frecuente que cuando una hembra está preñada se utilice para saber el estado en el que se encuentra ella y sus cachorros dentro de ella. En otros casos -más extraordinarios- con la radiología veterinaria se puede ver lo que nuestras mascotas han ingerido indebidamente y que podría estar obstruyendo su sistema digestivo. Con frecuencia se descubre que los perros suelen tragar juguetes o pelotas de golf.

 

Independientemente de la razón por la cual el animal se presenta para radiografías, la radiología veterinaria es una parte clave de la atención que recibe el animal y una parte importante del equipo que ayuda a los animales.

 

Tampoco olvidemos que la radiología veterinaria, como en los humanos, es muy útil en la parte dental. Las radiografías dentales son una parte esencial para determinar qué dientes están sanos y si es necesario extraer ciertos dientes de tu mascota. Las anomalías debajo de las encías que de otra manera pasarían inadvertidas, como el daño a las raíces de los dientes, tumores y abscesos, se pueden ver en una radiografía dental.

 

Las áreas que no se pueden ver correctamente en la radiografía incluyen el interior del cráneo, porque los huesos del cráneo absorben todas las radiografías que impiden que se vea el tejido cerebral. Los detalles de las estructuras internas, como la estructura interna del corazón, la vejiga u otros órganos abdominales, muchas articulaciones y los pulmones se ven mejor con tomografía computarizada (TC), imágenes de resonancia magnética (IRM) o ultrasonido.

 

Habilidades y competencias de radiólogo veterinario

 

Tecnología: Por lo regular los radiólogos veterinarios suelen ser técnicos supervisores que operan las máquinas que se utilizan para obtener imágenes, por lo que deben tener conocimientos de expertos sobre cómo utilizarlas.

Comunicación: Comúnmente trabajan en equipo. Posiblemente los encontrarás en una clínica veterinaria o en una clínica de radiología veterinaria que tenga contrato con varios veterinarios. Siempre están discutiendo los resultados y las opciones de tratamiento con otros veterinarios.

Pensamiento crítico y analítico: Como los animales no pueden comunicarse al mismo nivel que los pacientes humanos, a menudo no hay más información para continuar lo que los radiólogos veterinarios podrían ver en las imágenes. Además de diagnosticar el problema, deben considerar cómo sus acciones están afectando al animal.

Resolución de problemas: Muchas de las veces, los diagnósticos no siempre son obvios y directos. Los síntomas pueden ser vagos, por lo que los radiólogos deben descubrir, a partir de la información que tienen, la mejor manera de obtener imágenes y la mejor manera de usar esa información para el bien de tu mascota.

 

Un veterinario experto y un radiólogo veterinario, en conjunto, pueden determinar muchas afecciones con el uso de esta herramienta de diagnóstico relativamente simple y económica.